
Este fenómeno ha tenido efectos dramáticos, como el fortalecimiento de huracanes peligrosos, entre ellos el Huracán Ernesto en el Océano Atlántico y el Huracán Debby, que causó lluvias intensas a lo largo de la costa oriental de los Estados Unidos.
El calentamiento de las aguas también amenaza la supervivencia de especies marinas y ha puesto en crisis a las barreras de coral cerca de Florida. El cambio climático es el principal responsable de estas temperaturas excepcionales, debido principalmente a la actividad humana que continúa quemando combustibles fósiles, liberando gases de efecto invernadero que son en gran parte absorbidos por los océanos.
También el fenómeno climático conocido como El Niño ha contribuido al sobrecalentamiento, llevando a un aumento adicional de las temperaturas globales en 2023 y 2024.
Sin embargo, los valores observados superan las previsiones de los científicos, sugiriendo la existencia de causas adicionales. Una de las principales hipótesis se refiere a la reducción de la contaminación atmosférica causada por los barcos.
Desde 2020, nuevas regulaciones han impuesto el uso de combustibles menos contaminantes, reduciendo la cantidad de azufre en la atmósfera.
Esto ha llevado a una disminución de las “estelas de barco”, que anteriormente reflejaban parte de la luz solar, limitando el calentamiento de los océanos.
Con la disminución de estas estelas, parece que una mayor cantidad de calor solar está ahora alcanzando los océanos. Este fenómeno no deriva de nuevas emisiones de gases de efecto invernadero, sino de un efecto indirecto de las actividades humanas pasadas.
La contaminación atmosférica funcionaba como un escudo, mitigando el calentamiento global.
Ahora que este escudo está parcialmente removido, el planeta podría calentarse más rápidamente. La investigación de las causas detrás de estas temperaturas récord es compleja, y la actividad solar no parece jugar un papel significativo.
Otros factores como el cambio climático y la variabilidad natural del clima podrían tener un impacto mayor.
Sin embargo, la aceleración del calentamiento preocupa a los científicos, que temen haber alcanzado un punto de no retorno.
Los próximos meses serán cruciales para entender si el planeta se está calentando a un ritmo superior a las previsiones.






