
Un estudio reciente ha destacado cómo el cambio climático ha aumentado significativamente la probabilidad de incendios de proporciones sin precedentes en Canadá y en algunas áreas del Amazonas.
Además, en las regiones de Grecia actualmente afectadas por los incendios, especialmente alrededor de Atenas, el riesgo de incendios se ha duplicado debido a las variaciones climáticas. El informe “Estado de los incendios forestales”, elaborado por la Universidad de East Anglia, el Centro de Ecología e Hidrología del Reino Unido, la Oficina Meteorológica y el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo, representa el primer inventario anual dedicado a los incendios extremos.
Este documento ofrece un análisis profundo sobre los incendios ocurridos entre marzo de 2023 y febrero de 2024, examinando las causas, la previsibilidad y el aumento del riesgo futuro relacionado con los cambios climáticos. En un año que ha visto condiciones relativamente tranquilas en las sabanas africanas, las emisiones globales de CO2 causadas por los incendios están cerca de alcanzar niveles récord, superando las estimaciones registradas desde 2003.
El análisis de 2023 ha destacado incendios de magnitud extraordinaria, con Canadá que ha sufrido más de 230.000 evacuaciones y la pérdida de ocho bomberos. Sudamérica, en particular el norte del continente, ha experimentado un número inusualmente alto de incendios, con graves consecuencias para la calidad del aire en la región amazónica. Otras regiones como Chile, Hawái y Grecia también han sufrido incendios devastadores, con un saldo pesado en términos de víctimas y daños extensos.
El doctor Matthew Jones, investigador del Tyndall Centre for Climate Change Research, advierte que el calentamiento global está intensificando y haciendo más frecuentes los incendios, con efectos graves para la sociedad y el medio ambiente. En Canadá, las emisiones de carbono que normalmente se acumulan en una década se han liberado en una sola temporada, superando los 2 mil millones de toneladas de CO2.
Esto ha contribuido aún más al aumento de las concentraciones atmosféricas de CO2, agravando el calentamiento global. El informe también se centra en las causas de los incendios extremos en tres áreas específicas: Canadá, Amazonas occidental y Grecia.
En las tres regiones, el cambio climático ha alterado significativamente las condiciones meteorológicas, haciendo los incendios mucho más probables.
En Canadá y Grecia, la combinación de condiciones climáticas extremas y abundante vegetación seca ha determinado un incremento significativo tanto en el número como en la extensión de los incendios. Los científicos, utilizando herramientas de atribución avanzadas, han determinado el impacto del cambio climático en la extensión de las áreas quemadas.
La doctora Chantelle Burton, científica climática senior en la Oficina Meteorológica, confirma que es prácticamente seguro que los incendios de 2023 en Canadá y Amazonas han sido amplificados por el cambio climático, destacando la influencia de este último en los patrones meteorológicos globales y en los regímenes de incendios.






