La alta presión, que domina el clima de este fin de año, está destinada a un colapso progresivo en los primeros días de 2005.
Una depresión fría escandinava comenzará a tomar las riendas de la escena meteorológica europea a partir del próximo fin de semana, con un importante cambio en la circulación. Aire frío o gélido conquistará las latitudes medias europeas, canalizando una perturbación hasta Italia.
El anticiclón se debilitará parcialmente sobre nuestro país, aunque este frente pasará muy rápidamente sin traer grandes consecuencias, salvo algunas lluvias y un refuerzo del viento. El empeoramiento se concretará entre el viernes 3 y el sábado 4.
Una parte del aire frío logrará penetrar parcialmente en Italia, extendiéndose principalmente hacia algunas regiones del norte y a lo largo de los lados adriáticos.
Este enfriamiento ha sido acentuado por las últimas actualizaciones. Podría haber repercusiones a no subestimar durante el largo fin de semana de la Epifanía.
Italia será de hecho afectada, cerca de la Epifanía, por un nuevo ascenso cálido anticiclónico al que se superpondrá una respiración más húmeda oceánica, ligada a una circulación depresionaria sobre las Islas Británicas.
Enfriamiento y algunas nevadas hacia la Epifanía en algunas áreas de Italia
No se pueden excluir sorpresas blancas a baja altitud justo para la Befana, cuando podría pasar un rápido impulso perturbado en el norte, apoyado por un pequeño mínimo en evolución desde el Golfo de León hasta el Mar de Liguria.
Se trata de una evolución a seguir, aunque se trate de un frente débil. En esencia, será necesario ver cuánta aire fría logrará penetrar hacia el norte, de manera que refuerce un colchón en las capas bajas capaz de resistir al posterior llamado cálido.
Nos parece improbable la nieve en la llanura, pero se podría tener alguna capa de nieve en los Alpes en colinas o a baja altitud. La nieve podría afectar también parte de la dorsal apenínica, hasta altitudes localmente colinares a lo largo de los sectores toscano-emilianos.
Por lo demás, no habrá fenómenos dignos de mención y prevalecerá la suavidad, dado el contexto térmico caracterizado por un nuevo aumento de las temperaturas. Lo que suceda alrededor de la Epifanía será solo un anticipo del verdadero invierno, que podría entrar en pleno curso la próxima semana, pero es solo una hipótesis aún por definir.
Las visiones entre los distintos Centros Meteorológicos son bastante contrastantes y no podemos estar aún seguros de este decidido giro invernal.






