
A menudo se olvida que prever el tiempo, en áreas geográficas restringidas además de complejas desde el punto de vista orográfico, es y debe ser un trabajo meticuloso.
Pero incluso donde se pone el máximo esfuerzo se puede fallar. A todo esto se suman los profundos cambios climáticos en curso, claramente hijos del calentamiento global y capaces de subvertir estadísticas meteorológicas climáticas consolidadas. ¿Pero qué significa? ¿Es acaso una justificación? En absoluto. Cuando se trata con un sistema tan complejo como el atmosférico, el error siempre está al acecho. Aún más en los períodos de transición estacional, cuando se observan los imponentes cambios circulatorios típicos de las estaciones intermedias.
Ahora estamos en Otoño y como bien sabrán es el período de desarrollo del Vórtice Polar, es decir, de ese elemento imprescindible en gobernar los destinos meteorológicos climáticos de todo un hemisferio. Y es por eso que cuando se aborda una proyección, antes incluso de una previsión, hay que evaluar todas las variables de contorno. El ejemplo lo tenemos a mano, es decir, las proyecciones relativas a la próxima semana.
Sí, una semana que al parecer traerá el Invierno a media Europa, pero en Italia? Bueno, cuando se trata del Mediterráneo – por lo tanto no solo de nuestro país – no es nada fácil entender si y cuándo llegará el frío. Muchas veces sucede que se cancelan irrupciones árticas a pocos días del evento.
Y entonces todos a culpar, todos a criticar, pecados no se considera la complejidad de ese tipo de situación. Recordemos que las olas de frío de cierto espesor representan una excepción, no la regla.
Aquí, en nuestras latitudes, la regla es otra.
Es la atlántica, aunque en las últimas décadas hemos pasado de las manos oceánicas a las subtropicales.
Pero eso es otro asunto. Volviendo al frío, la previsión nunca es sencilla y es por eso que les invitamos a no dar nada por sentado.
Lo repetimos, la tendencia evolutiva habla de una próxima semana con riesgo de frío también aquí, sin embargo no queremos cometer el error de desequilibrarnos excesivamente. Creemos que sí, el frío puede involucrarnos más o menos directamente, pero si no sucediera, bueno, no debería sorprendernos tanto.
Las probabilidades de mal tiempo son decididamente más altas, mientras que para el frío se razonará a principios de la próxima semana, es decir, en el momento en que deberían faltar pocas horas – como máximo pocos días – para el gran alboroto atmosférico invernal.
Sí, porque el Invierno se avecina y con el 1° de Diciembre estaremos listos para darle la bienvenida.





