Durante el 75° Congreso Astronáutico Internacional, celebrado en Milán el 14 de octubre, la empresa estadounidense Vast presentó Haven-2 como posible sustituto de la Estación Espacial Internacional (ISS), que será retirada en 2030.
El CEO de Vast, Max Haot, ilustró el objetivo de la empresa de desarrollar y gestionar la primera estación espacial comercial del mundo, Haven-1, cuyo lanzamiento está previsto para 2025, para demostrar las competencias tecnológicas de la empresa. Haven-2, evolución certificada por la NASA de Haven-1, será construida en órbita terrestre baja con un enfoque modular.
Si Vast obtiene en 2026 el contrato Commercial LEO Destination (CLD) de la NASA, la empresa prevé lanzar el primer módulo de Haven-2 y hacerlo operativo para 2028. El plan prevé que, tras la instalación de un módulo inicial de unos 5 metros de largo, se añadan otros tres módulos entre 2030 y 2032.
Esta expansión no solo aumentará el tamaño de la estación espacial comercial, sino que también mejorará los sistemas de soporte vital y las capacidades de carga útil. Además de ser una plataforma comercial, Haven-2 tiene como objetivo promover la colaboración internacional. Andrew Feustel, consultor de Vast y exastronauta de la NASA con más de 23 años de experiencia, destacó que la estación será diseñada para fomentar la cooperación global en el espacio, creando oportunidades científicas y tecnológicas para los socios internacionales, presentes y futuros. Esta nueva estación ofrecerá una oportunidad única para los investigadores, que podrán realizar experimentos en microgravedad dentro de un laboratorio equipado con las infraestructuras más avanzadas, cumpliendo con los criterios de las Basic Laboratory Capabilities de la NASA.
Una vez completada, Haven-2 incluirá una cúpula de unos 12 metros de ancho, ofreciendo a los astronautas privados y a las agencias espaciales una vista espectacular de la Tierra y del universo.
Las ventanas de aproximadamente un metro de diámetro, distribuidas en cada módulo, aumentarán a dieciséis los puntos de observación a disposición de los ocupantes. La estación también estará equipada con funcionalidades avanzadas en el exterior de la estructura principal, como un brazo robótico para operaciones externas, sistemas para el atraque de vehículos espaciales y una compuerta externa, indispensable para las actividades extravehiculares, ya ampliamente utilizadas durante la vida operativa de la ISS. Vast ha declarado que gracias al elevado volumen interno, a las funcionalidades de vanguardia y a la eficiencia operativa, Haven-2 se convertirá en un punto de referencia para la próxima generación de estaciones orbitales, contribuyendo de manera significativa a la evolución de la economía orbital terrestre baja.







