
Los investigadores encontraron que las jabalinas lanzadas desde 9 metros de altura alcanzaban una velocidad superior del 30-40% en comparación con las lanzadas desde el nivel del suelo, penetrando más profundamente en el objetivo.
Este resultado confirmó la ventaja de la gravedad al lanzar desde un punto elevado. Inesperadamente, el estudio reveló resultados diferentes con el uso del atlatl, una herramienta que mejora la palanca para lanzar dardos ligeros.
Contrariamente a lo previsto, los dardos lanzados con el atlatl no mostraban un aumento de velocidad cuando se lanzaban desde alturas superiores; de hecho, la velocidad disminuía cuando se lanzaban desde más de 3 metros de altura. La Dra.
Michelle Bebber, autora principal del estudio, expresó sorpresa por estas diferencias entre jabalinas y dardos atlatl.
Las hipótesis sugeridas para explicar este fenómeno incluyen un aumento de la rotación y una mayor resistencia aerodinámica de los dardos debido a su ligereza y mayor longitud en comparación con las jabalinas. Estos resultados también podrían aclarar por qué los Neandertales no adoptaron ampliamente el uso del atlatl, a pesar de las ventajas que ofrecía en la llanura.
En sus hábitats montañosos o colinares, los Neandertales tenían de hecho mayores oportunidades de atacar desde arriba, reduciendo así los beneficios del atlatl.
Además, la preparación de un atlatl requería más trabajo en comparación con una simple lanza, que también podía usarse como arma cuerpo a cuerpo en situaciones de emergencia. El estudio destaca cómo los Homo sapiens, a diferencia de los Neandertales, eran capaces de adaptarse a diferentes terrenos, desde las sabanas hasta las zonas montañosas, aprovechando el atlatl para aumentar la distancia y la fuerza de sus ataques.
Los Neandertales, en cambio, podrían haber encontrado menos ventajas en desarrollar esta tecnología debido a las características de su territorio habitual. Además, la investigación sugiere que el uso del atlatl por parte de los H. sapiens podría haber tenido un impacto en las dinámicas sociales.
Si las mujeres utilizaban el atlatl durante las cacerías, esto podría haber promovido una mayor cooperación dentro del grupo, llevando a una diversificación de las estrategias de supervivencia, a diferencia de los Neandertales, para quienes la caza podría haber estado exclusivamente reservada a los hombres.
Publicado en la revista Journal of Archaeological Science Reports, este estudio plantea nuevas preguntas sobre las prácticas prehistóricas y las dinámicas de competencia entre diferentes especies humanas, abriendo el camino a futuras investigaciones sobre estos aspectos cruciales de la prehistoria.






