
Este ciclo actual, denominado Ciclo 25, comenzó en 2019 y se prevé que terminará hacia mediados de 2025.
Durante este período, conocido como máximo solar, se produce un aumento de las manchas solares, las erupciones y las eyecciones de masa coronal, intensificando la energía electromagnética enviada hacia la Tierra. Las observaciones continúan sobre el Ciclo 25, es decir, el vigésimo quinto desde 1755 cuando comenzó un registro extensivo de la actividad de las manchas solares.
Aunque aún faltan algunos años para su conclusión, señales preliminares sugieren el inicio inminente del Ciclo 26 gracias a los estudios realizados por los investigadores de la Universidad de Birmingham presentados durante el encuentro nacional de astronomía de la Royal Astronomical Society en Hull. Los astrónomos utilizan las ondas sonoras internas del sol para medir su rotación e identificar un patrón de bandas (oscilación torsional solar) que giran ligeramente más rápido o más lento.
Estas bandas tienden a manifestarse antes del inicio oficial del próximo ciclo solar. La doctora Rachel Howe y sus colaboradores internacionales han descubierto una débil indicación de que el próximo ciclo está emergiendo en los datos analizados relativos a las bandas rotacionales. “Si miramos hacia atrás en el gráfico de un ciclo solar anterior —hace 11 años— podemos ver algo similar que parece conectarse con lo que observamos en 2017”, declaró la Dra.
Howe. Las señales de la oscilación torsional se han estudiado utilizando datos heliosísmicos del Global Oscillation Network Group (GONG), del Michelson Doppler Imager (MDI) a bordo del Solar and Heliospheric Observatory y del Helioseismic and Magnetic Imager (HMI) en el Solar Dynamics Observatory desde 1995. Estas investigaciones permiten ahora a los investigadores comparar las fases ascendentes de los Ciclos Solares del 23 al 25.
Es posible visualizar estos ciclos en su totalidad; para cada uno se nota una banda de rotación más rápida mucho antes del inicio efectivo de la actividad magnética relacionada con el ciclo mismo. La Dra.
Howe sigue desde hace aproximadamente 25 años los cambios en la rotación del Sol y expresa entusiasmo por los futuros descubrimientos: “Es emocionante ver el primer indicio de que este patrón se repetirá también en el Ciclo 26”.
Con más datos espera que sea posible comprender mejor cómo estos flujos influyen en la interacción compleja entre el plasma y los campos magnéticos que constituyen el ciclo solar.




