
Los modelos de previsión titubean y ¿saben qué significa titubear? Que en este momento no hay certeza del mañana.
Cuando se habla de meteorología, este supuesto siempre debe tenerse en cuenta, en cambio se tiene la pretensión de saberlo todo. No, no podemos saberlo todo y no podremos saberlo ni siquiera en el futuro.
Así que no nos pregunten si el verano ha terminado o no, así que no nos pregunten si será un verano interminable o no.
Podría serlo como podría no serlo, en este momento las proyecciones modelísticas nos dicen que la Alta Presión tiene las habituales siete vidas.
O nueve, elijan ustedes… Exactamente, significa que pasada la tormenta la mejora debería tomar el control y con el buen tiempo el habitual, extenuante aumento de las temperaturas.
Quizás no se alcancen los valores térmicos de los días pasados, quizás ni siquiera los niveles de bochorno que tanto han causado sufrimiento. El hecho es que podría volver el calor, de hecho el Anticiclón Africano y cuando se trata de esta estructura anticiclónica sabemos demasiado bien lo que significa… Significa no dar nada por sentado, significa que las proyecciones térmicas podrían empeorar, significa que el verano podría prolongarse ampliamente. ¿Hasta septiembre? Bueno, considerando la tendencia de los últimos años, digamos que sí, digamos que septiembre es un mes ampliamente veraniego y a veces capaz de traernos olas de calor que poco o nada tienen que envidiar a las peores de julio y agosto.
Lo que nos salvará, si acaso hace tanto calor, serán las horas de luz.
Horas de luz en contracción, por lo tanto, menos oportunidades de calor abrasador. Pero estos son temas que abordaremos a su debido tiempo, en este momento lo que importa es que después del empeoramiento podría volver la Alta Presión.
Punto.






