
Después de semanas de temperaturas elevadas, el clima nos regala un aire más habitable, aunque la humedad sigue siendo un factor presente.
Hasta el miércoles 24 las temperaturas se mantienen estables, pero es a partir del jueves 25 que esperamos un cambio significativo. Las corrientes del norte traerán una disminución del bochorno, aunque mantendrán las temperaturas en niveles veraniegos.
Un alivio breve pero apreciado
El norte de Italia verá temperaturas máximas entre los 28 y los 30°C, mientras que en el Centro y el Sur se alcanzarán los 33°C.
Este intervalo de frescura, sin embargo, tendrá una vida breve.
De hecho, se prevé para el fin de semana siguiente el regreso del anticiclón africano, que devolverá las condiciones meteorológicas a los niveles típicos de este período estival.
El regreso del calor extremo
Ya desde el viernes 26 de julio, la alta presión se extenderá nuevamente sobre nuestra península, empujando las temperaturas hacia los 38-40°C durante el fin de semana en muchas ciudades italianas.
Este fenómeno no se limitará solo a Italia, sino que también afectará a otras partes de Europa, incluida Dinamarca.
Un fin de semana de fuego
El clima del fin de semana se presenta tórrido con Florencia, Siracusa y Terni que podrían alcanzar los 40°C.
Otras ciudades como Bolzano, Catania, Ferrara, Oristano y Taranto se estabilizarán en los 38°C, mientras que Arezzo, Benevento, Bolonia y Roma verán el mercurio subir hasta los 37°C. Milán, a pesar de una temperatura máxima de 34°C, sentirá un calor percibido de 38°C debido a la alta humedad. Las noches, además, serán tropicales, con temperaturas que no bajarán de los 20°C.
De nuevo calor intenso
Las condiciones meteorológicas serán particularmente gravosas también en las regiones insulares.
En Cerdeña y Sicilia, las temperaturas rozarán los 40°C en varias localidades. Alghero y Palermo podrían ver los termómetros alcanzar los 39°C, mientras que en Cagliari y Trapani se tocarán los 38°C.
El alto nivel de humedad acompañará este calor extremo, intensificando la sensación de calor.
En este escenario, el dicho “todo cambia para que nada cambie” encuentra plena confirmación.






