
Esta fuerza enigmática, responsable de la expansión acelerada del universo, se distingue de la inflación cósmica ocurrida justo después del Big Bang.
Descubrimientos recientes sugieren que la energía oscura podría no ser constante en el tiempo, sino que podría estar evolucionando, como lo demuestran los primeros datos recopilados por el Dark Energy Spectroscopic Instrument (DESI).
La tecnología de DESI: una ventana profunda al universo
DESI, activo desde 2021 en el telescopio Mayall ubicado en Kitt Peak, cerca de Tucson, Arizona, ha permitido la creación de uno de los mapas cósmicos más precisos jamás realizados.
Este instrumento utiliza 5.000 “ojos” robóticos que recogen y analizan la luz proveniente de millones de galaxias.
A través del fenómeno del redshift, es decir, el cambio en las longitudes de onda de la luz debido a la expansión del espacio-tiempo, los científicos pueden medir con precisión el desplazamiento de las galaxias lejanas. Los datos de DESI han proporcionado indicios que desafían el modelo cosmológico estándar, conocido como Lambda Cold Dark Matter (LCDM), donde la energía oscura está representada por la constante cosmológica (λ), tradicionalmente considerada invariable.
La posibilidad de que la energía oscura se debilite con el tiempo abre nuevas perspectivas sobre la estructura del universo.
La energía oscura dinámica y el modelo Early Dark Energy
La cosmóloga Luz Ángela García Peñaloza, ex miembro del equipo DESI y ahora investigadora en la Universidad ECCI en Colombia, ha declarado que este descubrimiento podría marcar un hito en la comprensión del universo, comparable a la revelación de la expansión acelerada. Uno de los modelos más innovadores, el llamado Early Dark Energy (EDE), sugiere que la energía oscura tuvo un papel significativo desde las primeras etapas de la historia cósmica.
Estos resultados, aún preliminares, derivan de las observaciones realizadas en el primer año de operatividad de DESI.
Sin embargo, su potencial es enorme: confirmaciones definitivas en los próximos años podrían requerir una revisión completa de las teorías cosmológicas y del significado mismo de la constante cosmológica.
El futuro de la investigación: Euclid y el James Webb Space Telescope
Las futuras observaciones de DESI, previstas hasta 2026, serán complementadas por los datos proporcionados por el telescopio espacial Euclid, lanzado por la ESA en julio de 2023.
Euclid tiene como objetivo investigar la energía oscura a través de imágenes de altísima resolución del cosmos. Además, el telescopio espacial James Webb, con su capacidad de análisis en el infrarrojo cercano, proporcionará datos complementarios de valor incalculable.
Estos instrumentos prometen ampliar nuestro conocimiento de la energía oscura, ofreciendo nuevas claves interpretativas para fenómenos cosmológicos aún poco comprendidos y abriendo el camino a una era de profundas transformaciones en las ciencias del espacio.




