
Este evento determinará precipitaciones difundidas y abundantes, especialmente en las regiones del Centro y Sur de Italia. Las temperaturas en descenso, acompañadas de vientos fríos provenientes del norte, traerán nevadas en los Apeninos centro-septentrionales, con copos que podrían descender hasta los 400-500 metros de altitud y, localmente, hasta las colinas más bajas. Particular atención se dirige a Marcas, Abruzos, Molise y las áreas internas del Lacio, donde se prevé una intensa actividad nevada. En el Sur de Italia, la nieve hará su aparición por encima de los 800-1000 metros de altitud, afectando Campania, Basilicata, Puglia y Calabria. Las localidades de esquí, como el Terminillo en Lacio, Roccaraso, Majelletta-Blockhaus y Campo Imperatore en Abruzos, se preparan para recibir acumulaciones significativas de nieve fresca, que podrían alcanzar los 70-80 centímetros, con picos superiores al metro por encima de los 1800 metros de altitud. Esta abundancia de nieve, además de regalar escenarios espectaculares, aumenta el riesgo de avalanchas, un aspecto que requiere la máxima precaución para quienes planean dedicarse a actividades al aire libre durante el fin de semana. El día sábado 21 de diciembre, coincidiendo con el Solsticio de Invierno, verá las últimas nevadas afectar las regiones del Centro-Sur, a cotas aún relativamente bajas, antes de una mejora general de las condiciones atmosféricas. Sin embargo, el evento marcará un paso crucial hacia un período de pleno sabor invernal, dejando en muchas zonas un escenario meteorológico nevado de cara a las festividades navideñas.




