
El viernes 3 de diciembre, una profunda vaguada ártica, alimentada por corrientes de aire gélido, se desplazará hacia Europa central, aprovechando el retroceso de la alta presión hacia el Atlántico.
Este escenario tendrá repercusiones directas también en nuestro territorio. Nuestro país, de hecho, verá un primer empeoramiento de las condiciones meteorológicas, favorecido por la activación de vientos del noroeste que empujarán un sistema perturbado, principalmente hacia el Centro y el Sur.
Las temperaturas comenzarán a disminuir, con descensos particularmente marcados en las zonas afectadas por precipitaciones e inestabilidad.
FRÍO Y MAL TIEMPO
En los días siguientes, en particular entre el domingo 5 y el lunes 6 de enero, el frío polar hará su entrada de manera decidida, alcanzando gran parte de la cuenca del Mediterráneo.
Esto no solo llevará a la formación de un intenso vórtice ciclónico, sino también a una disminución significativa de las temperaturas, que caerán muy por debajo de las medias estacionales. Si las previsiones actuales se confirman, desde el martes 7 de enero y durante gran parte de la semana siguiente, toda la península estará afectada por una circulación ciclónica fría, acompañada de lluvias, nevadas a baja altitud y condiciones de marcada inestabilidad.
Las temperaturas continuarán manteniéndose en valores inferiores a la norma, haciendo de este inicio de año uno de los más fríos de los últimos tiempos.
UN INVIERNO QUE VUELVE A SER PROTAGONISTA
Este comienzo de año parece marcar el regreso de un invierno riguroso, como no se veía en años, después de temporadas a menudo dominadas por la alta presión africana y condiciones climáticas decididamente suaves.
Los próximos días estarán caracterizados por una atmósfera típicamente invernal, con el aire frío que se convertirá en el protagonista absoluto.
Por lo tanto, se recomienda prepararse adecuadamente: guantes, bufandas y gorros de lana volverán a ser indispensables para enfrentar el frío que se avecina. El Norte, el Centro y el Sur vivirán esta ola de mal tiempo de manera diferente: el Norte, en particular, estará inicialmente más protegido gracias a la presencia de densas nieblas, pero posteriormente sufrirá el frío intenso; el Centro y el Sur serán las primeras áreas en ser golpeadas por la perturbación, con fenómenos incluso de fuerte intensidad.




