
Esta retrogradación fría, caracterizada por una pequeña e insidiosa gota fría, afectará principalmente las áreas jónicas, con efectos significativos en regiones como Puglia, Basilicata, Calabria y Sicilia.
Llegada de la perturbación
La llegada de la perturbación está prevista para la tarde del viernes 27 de diciembre.
Las primeras áreas afectadas serán Abruzzo, Molise y Puglia, con un posterior involucramiento de Basilicata, Calabria y Sicilia.
Este flujo de aire frío determinará una marcada caída de las temperaturas, asociada a chubascos, algunas tormentas y nevadas hasta cotas colinares.
Nieve hasta baja altitud
Entre el 27 y el 28 de diciembre, los copos de nieve podrían alcanzar altitudes de 400 metros en regiones como Abruzzo, Molise, Puglia, Basilicata y Calabria, con la posibilidad de episodios de nieve granulada o aguanieve a cotas más bajas.
A pesar de la rapidez de este empeoramiento, los efectos podrían ser significativos para las áreas internas, con acumulaciones modestas pero bien distribuidas.
Estabilidad en el Norte y Centro de Italia
Mientras el Sur de Italia será afectado por esta perturbación, el Norte de Italia y gran parte del Centro de Italia permanecerán al margen del mal tiempo.
En estas regiones, la alta presión continuará garantizando cielos despejados y un clima estable, aunque con frío acentuado en las horas nocturnas y por la mañana.
Fin de año bajo el anticiclón
Superado este episodio inestable, el anticiclón volverá a dominar la escena meteorológica en toda la Península.
Ya a partir del sábado 28 de diciembre, se prevé un gradual retorno de la estabilidad también en el Sur de Italia, acompañado de un leve aumento de las temperaturas diurnas.
Este escenario de alta presión podría prolongarse hasta Año Nuevo, con clima estable, días despejados y un clima en general más templado, sin excesos particulares.





