
El 8 de diciembre, una vasta vaguada de origen ártico se desplazará hacia el sur, afectando al Mediterráneo central.
Este flujo frío será el motor para la formación de una depresión bien estructurada, con un probable mínimo depresionario ubicado en el área tirrénica cerca del Centro-Sur de Italia. Las consecuencias serán significativas en las regiones centro-meridionales, donde el mal tiempo podría prolongarse por varios días, al menos hasta el 10-11 de diciembre.
En esta fase se prevén lluvias generalizadas, localmente intensas, acompañadas de una marcada caída térmica y nevadas en las montañas.
Estas últimas afectarán inicialmente a los Alpes, luego involucrarán los Apeninos centro-meridionales, con acumulaciones que podrían ser abundantes y la cota de nieve que tenderá a bajar con el avance progresivo hacia el sur del aire frío. Un papel importante lo jugará la posición del mínimo depresionario: su ubicación en el área tirrénica y su movimiento lento podría favorecer una larga fase de inestabilidad atmosférica, con vientos sostenidos, temperaturas frías y precipitaciones distribuidas en varios días.
Las regiones del versante tirrénico y las apenínicas deberían ser las más expuestas, mientras que las áreas septentrionales, salvo episodios esporádicos, podrían quedar más al margen de este empeoramiento, excepto en la fase inicial, es decir, en el día de la Inmaculada. Esta evolución confirma una primera parte de diciembre muy dinámica, exactamente como se anunció en días anteriores.
El invierno meteorológico, que comenzó el 1 de diciembre, ya se está mostrando en plena actividad, con configuraciones típicas de la temporada fría.
Las vaguadas árticas, de hecho, parecen tener un papel dominante, trayendo condiciones de mal tiempo más frecuentes en comparación con años pasados.
Pero naturalmente estamos solo al inicio y no es seguro que el escenario permanezca así durante el resto de la temporada. Además, es importante subrayar que, en lo que respecta a este empeoramiento, aún queda por definir con precisión la intensidad y la distribución de los fenómenos.
Los próximos días podrán aclarar estos aspectos y permitir entrar más en los detalles.





