
Esta vez, la perturbación, realizando un movimiento retrógrado, ha vuelto a golpear nuestro territorio, trayendo de nuevo lluvias y tormentas.
Ya desde ayer, fenómenos intensos han afectado a Cerdeña, el versante tirrénico central y, en parte, el Noroeste. El clima sigue siendo típicamente invernal, con la llegada de un nuevo impulso de aire frío proveniente del norte de Europa.
Este flujo frío afectará a la Península durante el fin de semana, trayendo nevadas en Alpes y Apeninos, especialmente en el tramo abruzzese.
Sin embargo, esta fase fría será de corta duración.
Posteriormente, la alta presión tomará el control, inaugurando un período más estable y sereno, ya casi seguro.
Días soleados y temperaturas por encima de la media estacional, pero podría durar 3-4 días como máximo
Después del paso de la perturbación y del frente frío, la situación meteorológica está destinada a mejorar en toda Italia.
Ya desde el inicio de la semana, solo quedarán algunos residuos en el extremo sur, mientras que en el norte se registrará una situación netamente estable.
Las nieblas serán limitadas, afectando principalmente a la Val Padana, y las temperaturas comenzarán a subir, con un aumento más marcado en las regiones septentrionales.
El sur, en cambio, tendrá que esperar hasta el martes para una mejora, ya que entre el domingo y el lunes aún se verá afectado por el frente frío con vientos de maestral también sostenidos. Las temperaturas subirán por encima de la media estacional, con valores hasta 5°C superiores a la norma en el norte.
El cero térmico alcanzará niveles elevados para el período, situándose entre los 3000 metros en los Alpes orientales y los 3500 metros en los occidentales. Esta fase relativamente cálida (aunque sin alcanzar los 20°C) tendrá, sin embargo, una vida breve.
Se prevé que durará unos 3-4 días, hasta el jueves.
Posteriormente, una perturbación atlántica podría debilitar la alta presión, abriendo el camino a una nueva fase de mal tiempo que afectará a toda la Península, de norte a sur.





