
El avance de un vasto campo de alta presión influirá en gran parte de Europa centro-occidental, trayendo efectos significativos también en nuestro país. Este evento, de hecho, garantizará condiciones de estabilidad atmosférica y un aumento decidido de las temperaturas, que subirán hasta alcanzar valores incluso superiores a la media estacional, especialmente en las áreas de colina y montaña del Norte, y en gran parte del Centro-Sur al menos hasta mediados de semana. Los efectos del anticiclón no serán, sin embargo, solo positivos.
En las llanuras del Norte, especialmente de noche y en las primeras horas de la mañana, se asistirá a la formación de nieblas densas, un fenómeno que caracterizará la Llano Padano. Durante las horas centrales del día, además, estas nieblas tenderán a disiparse parcialmente, pero dejarán espacio a nubes bajas persistentes no solo a lo largo del valle Padano sino también en muchos sectores de la costa de Liguria y en la alta Toscana. La calidad del aire sufrirá así un claro empeoramiento, debido a la ausencia de viento y la consiguiente estancación de contaminantes. Hacia el jueves 19 de diciembre, el escenario cambiará nuevamente: el anticiclón se debilitará y será reemplazado por la llegada de vientos más fríos provenientes del norte de Europa.
Estos últimos favorecerán la formación de un vórtice ciclónico, trayendo un claro empeoramiento de las condiciones meteorológicas. Las primeras lluvias se manifestarán en el Norte, para luego expandirse gradualmente al Centro y al Sur.
Además, se prevé la aparición de nieve a cotas relativamente bajas en los relieves alpinos, especialmente en las áreas fronterizas.
La nieve también se espera en los Apeninos centrales, a cotas medianamente próximas a los 1300/1400 metros. Mirando hacia el fin de semana, las previsiones actuales dejan suponer un nuevo retorno de la alta presión, que traería nuevamente condiciones de estabilidad atmosférica.
Si estas tendencias se confirman, el sábado 21 y el domingo 22 de diciembre podrían presentarse como días más serenos, con cielos predominantemente despejados en las áreas no sujetas a nieblas o nubes bajas.





