
Entre el 4 y el 5 de enero se prevé la llegada de una irrupción de aire muy frío de origen ártico, que afectará a Europa oriental e Italia, causando una drástica caída de las temperaturas, muy por debajo de las medias estacionales. Paralelamente, en el sector del Atlántico Norte, podría desarrollarse una vasta área depresionaria, impulsada por corrientes inestables, destinada a golpear primero la Península Ibérica y Francia, para luego moverse hacia el Mediterráneo. Esta configuración podría llevar a un efecto combinado en nuestro país, con el frío por un lado y una perturbación atlántica por el otro, creando una especie de maniobra envolvente. Según las previsiones actuales, entre el 6 y el 7 de enero, podría formarse un ciclón entre el Mar de Liguria y el Mar Tirreno, responsable de un empeoramiento significativo de las condiciones atmosféricas, con precipitaciones generalizadas que afectarán principalmente al Centro-Norte. Con temperaturas particularmente frías, no se descarta que la nieve pueda caer hasta en la llanura, regalando escenarios típicamente invernales en gran parte del territorio italiano. La evolución sigue siendo incierta, ya que mucho dependerá del comportamiento del Vórtice Polar, cuya actividad podría influir directamente en las condiciones atmosféricas en nuestro país. En los próximos días serán fundamentales más actualizaciones para confirmar esta compleja dinámica atmosférica. Italia se prepara así para una Epifanía que podría traer frío y nieve, marcando un inicio de año bajo el signo de un invierno intenso y espectacular, como no se veía en mucho tiempo.





