
Un cambio no menor, porque si comparamos las condiciones meteorológicas que nos esperan con las actuales, hay mucho de qué hablar.
Porque la irrupción ártica ha dejado un buen lío, no menos importante la recrudescencia ciclónica que ha desatado condiciones de mal tiempo localmente violentas. Pero en cuanto a la semana previa a la Navidad, se prevé un regreso en grande del Anticiclón.
Inútil darle vueltas, todos los centros de cálculo internacionales están orientados en esa dirección y cuando se mueven al unísono, difícilmente cambian de orientación. Se tratará, además, del habitual Anticiclón Africano, o Subtropical, como se le quiera llamar. ¿Saben qué nos permite reconocer fácilmente este tipo de estructura? El perfil térmico.
Sí, porque después de haber saboreado el Invierno, volveremos a un clima otoñal.
Las temperaturas subirán, bastante. Observando las autorizadas proyecciones térmicas, confirmamos lo escrito en tiempos no sospechosos, es decir, que las temperaturas podrían ganar localmente 10°C, quizás incluso algo más dependiendo de las regiones consideradas.
Ciertamente anomalías importantes, especialmente en los valores máximos, que por lo tanto nos entregarán un clima decididamente templado. No es normal y es justo que se diga.
Sí, es cierto, durante la noche persistirá un poco de frío y esto gracias al hecho de que los días están por ser los más cortos del año, por lo que actuarán las habituales inversiones térmicas haciendo bajar bastante las mínimas y facilitando algunas heladas. No solo, también las nieblas, que localmente se presentarán en masa persistiendo además durante las horas diurnas como en el caso del Valle del Po.
Aquí, este será un elemento que al menos nos recordará que estamos en Invierno, no en Otoño.
Pero en este punto, confirmada la nueva situación, solo queda entender cuánto durará. Al parecer podría prolongarse por 3-4 días, no más, de hecho, las proyecciones modelísticas nos dicen que en el fin de semana previo a la Navidad tendremos que lidiar con un empeoramiento bastante interesante, en el sentido de que tras un desplazamiento occidental del Anticiclón podría aparecer aire frío polar. No solo, este cambio podría afectar también la Navidad, pero de esto y otros aspectos predictivos hablaremos en profundizaciones específicas.





