
Este año, sin embargo, a diferencia de los años anteriores, el inicio de la temporada invernal podría resultar bastante frío e inestable en varias regiones de la península.
Una nueva irrupción Ártica en camino
Según las últimas actualizaciones de los modelos meteorológicos, la próxima perturbación se espera entre finales de noviembre y principios de diciembre.
Se trataría de una irrupción ártica, que traería temperaturas notablemente inferiores a la norma, acompañadas de chubascos, tormentas y copos de nieve, al menos en cotas de alta colina.
Objetivo: el Centro-Sur de Italia
La trayectoria precisa de esta ola de frío aún no está del todo clara, pero las últimas actualizaciones sugieren que el Centro-Sur de Italia será el objetivo principal.
El modelo americano GFS fue el primero en identificar esta posible irrupción ártica, y ahora también el modelo europeo ECMWF confirma esta tendencia, prevista entre finales de mes y el inicio del invierno meteorológico.
Nevadas en colinas e inestabilidad generalizada
No se tratará de una ola de frío con nevadas en la llanura, sino de un evento más moderado.
Esta ola de frío traerá una caída sustancial de las temperaturas y nevadas en las montañas a cotas cercanas a los 700 metros en el Medio-Bajo Adriático y en el Sur.
En las cotas más bajas, en cambio, prevalecerán chubascos, tormentas y locales granizadas que podrían llegar hasta las costas. El Norte de Italia y el Alto Tirreno podrían quedar al margen de esta irrupción fría.
Aquí las temperaturas caerían sobre todo durante las horas nocturnas, con cielos despejados y un clima seco.
Durante el día, se tendrían condiciones meteorológicas más estables y soleadas, típicas de un área menos afectada por la perturbación. Los últimos coletazos fríos relacionados con esta perturbación podrían abandonar Italia para el 2 de diciembre.
Posteriormente, se abriría un período caracterizado por condiciones meteorológicas más estables y tranquilas, marcando una pausa en el dinamismo invernal.





