
Este dispositivo actúa como un verdadero “reloj epigenético”, monitoreando las modificaciones del ADN (conocidas como marcadores de metilación) que se acumulan en nuestro genoma y que pueden influir en la forma en que los genes son leídos y traducidos en proteínas funcionales. Inicialmente, los relojes epigenéticos fueron diseñados para calcular la edad cronológica, basándose en variables como el estado de salud y el estilo de vida, y analizaban principalmente estos marcadores en la sangre.
Sin embargo, recientemente, los investigadores de la compañía neoyorquina Tally Health han introducido CheekAge, una herramienta que utiliza muestras tomadas de la mucosa oral.
Este nuevo enfoque ha demostrado una fuerte correlación con la edad real de los sujetos, el estado de fumador, el IMC y el consumo de alcohol. En un estudio reciente, la capacidad de CheekAge de predecir el riesgo de muerte fue probada y mostró una precisión igual o superior a la de otros relojes epigenéticos actualmente disponibles.
La investigación comparó los resultados de CheekAge con un conjunto de datos compuesto por 1.513 individuos, nacidos en 1921 y 1936, monitoreados a través de las Cohortes de Nacimiento de Lothian (LBC) de la Universidad de Edimburgo.
El análisis se centró en los sitios de metilación, donde los grupos metílicos se unen a los nucleótidos de citosina en el ADN. El aumento estándar de la desviación en el valor indicado por CheekAge estaba asociado con un incremento del 21% en el riesgo de mortalidad, considerando todas las causas.
Aunque los datos de metilación del programa LBC se basaban en muestras de sangre en lugar de saliva, la consistencia de los resultados sugiere que los marcadores de mortalidad son comunes a diferentes tejidos corporales. El coautor del estudio, Maxim Shokhirev, investigador en Tally Health, destacó cómo se identificaron sitios específicos de metilación particularmente relevantes para la correlación con el riesgo de mortalidad.
Entre estos, destacan los sitios en el gen PDZRN4, relacionado con la supuesta tumoral, y en el gen ALPK2, asociado con el cáncer y la salud cardíaca. El Dr.
Adiv Johnson, también investigador en Tally Health, declaró que será interesante verificar si genes como ALPK2 influyen en la duración de la vida o la salud también en modelos animales, abriendo así nuevas posibilidades de investigación en el ámbito biológico y médico. Estos descubrimientos, que representan un importante avance en el campo de la investigación epigenética, han sido publicados en la revista Frontiers in Aging.






