Kulkarni (Caltech), D.
Golimowski (JHU) y NASA/ESA
El sistema cósmico Gliese 229B, previamente considerado una sola enana marrón, ha sido recientemente revelado como un sistema binario de enanas marrones, un descubrimiento que ha dejado a los astrónomos sorprendidos.
Estos dos objetos, ahora denominados Gliese 229Ba y Gliese 229Bb, orbitan uno alrededor del otro a una distancia extremadamente cercana de solo 6,1 millones de kilómetros, completando una órbita cada 12 días terrestres.
Tal proximidad hace que este sistema binario sea particularmente interesante, ofreciendo una rara oportunidad de estudio. Las enanas marrones son a menudo definidas como “estrellas fallidas” ya que, aunque se forman a partir de nubes de gas y polvo como las estrellas tradicionales, no poseen una masa suficiente para iniciar la fusión del hidrógeno en sus núcleos. Gliese 229B, situado a unos 19 años luz de la Tierra, orbita alrededor de una estrella enana roja denominada Gliese 229.
Este descubrimiento resuelve un enigma que ha afligido a los astrónomos durante décadas, ya que Gliese 229B mostraba una luminosidad inusualmente débil en comparación con su masa, sugiriendo una configuración compleja que hasta ahora había pasado desapercibida. El descubrimiento fue realizado por un equipo del Instituto Tecnológico de California (Caltech), bajo la dirección del investigador Jerry W.
Xuan y el profesor Dimitri Mawet.
Utilizando sofisticados instrumentos en el Very Large Telescope (VLT) en el desierto de Atacama, en Chile, fueron capaces de identificar los dos cuerpos distintos.
Instrumentos avanzados como el interferómetro GRAVITY y el CRIRES+ (un espectrógrafo infrarrojo de alta resolución) permitieron detectar detalles fundamentales: un desplazamiento hacia el rojo en uno de los objetos, indicativo de su alejamiento de la Tierra, y un desplazamiento hacia el azul en el otro, señal de su acercamiento. Este nuevo descubrimiento no solo enriquece nuestro conocimiento de las enanas marrones, sino que también abre perspectivas emocionantes para la investigación futura.
El hecho de que el primer objeto reconocido como enana marrón se haya revelado como un sistema binario aumenta significativamente la probabilidad de que existan muchos otros sistemas similares en la Vía Láctea aún por descubrir.
Los astrónomos ahora tienen la intención de profundizar en el estudio de estos sistemas binarios estrechos utilizando instrumentos aún más avanzados, como el Keck Planet Imager and Characterizer (KPIC) en el Observatorio W.
M.
Keck en Hawái, y el espectrógrafo infrarrojo HISPEC en fase de desarrollo en Caltech. La investigación sobre Gliese 229Ba y Gliese 229Bb fue publicada el 16 de octubre en la revista Nature, representando un importante hito en el campo de la astronomía y prometiendo guiar futuras exploraciones en el vasto mundo de las enanas marrones y los sistemas binarios.







