
El equipo ha generado un campo magnético constante de 42,02 teslas, un valor que supera en más de 800.000 veces la intensidad del campo magnético terrestre, estableciendo así un nuevo récord mundial y superando el previamente fijado en los Estados Unidos en 2017. Este importante resultado no solo representa un avance tecnológico significativo, sino que abre la puerta a nuevos descubrimientos y aplicaciones en numerosos sectores.
Los campos magnéticos de alta intensidad son esenciales para la investigación científica, ya que permiten manipular las propiedades de la materia y estudiar fenómenos físicos aún poco conocidos.
La importancia de campos magnéticos tan potentes se extiende a varios ámbitos, desde la física hasta la química, desde la ciencia de materiales hasta las ciencias de la vida.
Estos campos son cruciales para la comprensión de los mecanismos moleculares complejos y para el desarrollo de tecnologías avanzadas, como la metalurgia electromagnética y la síntesis química.
Además, encuentran aplicación en la resonancia magnética nuclear, una tecnología ampliamente utilizada en el ámbito médico. El laboratorio de Hefei, operativo desde 2017, alcanzó un hito importante en 2022 con la producción de un campo magnético de 45,22 teslas, utilizando un imán híbrido.
Este logro fue posible gracias al uso de una combinación de imanes resistentes, superconductores e híbridos.
En particular, los imanes resistivos son fundamentales para el control preciso y rápido necesario para llevar a cabo experimentos de manera confiable y eficiente. El director académico del laboratorio, Kuang Guangli, ha destacado cómo estas tecnologías avanzadas no solo satisfacen las necesidades de generar campos magnéticos elevados, sino que también constituyen una base sólida para el desarrollo futuro de nuevos materiales y tecnologías innovadoras.
El objetivo del laboratorio es aprovechar estos descubrimientos para comprender mejor fenómenos como la superconductividad a alta temperatura y para desarrollar nuevos tratamientos para enfermedades graves a través de la investigación farmacológica. El equipo de investigación ya ha comenzado a explorar las aplicaciones prácticas de estos avances, con estudios sobre los mecanismos moleculares y neuronales que influyen en el aprendizaje y la memoria, y el desarrollo de terapias dirigidas para enfermedades como el cáncer y la diabetes.
Estos avances no solo subrayan la importancia de los campos magnéticos elevados como herramientas de investigación, sino que también destacan su potencial para contribuir al bienestar humano y al progreso tecnológico.






