https://youtu.be/oL7ivEtl62Y?si=VnHQ3ty8PcGeqr3u En el contexto climático actual, un fenómeno de notable relevancia está capturando la atención de los expertos y de la población en general: la Calima.
Este particular evento atmosférico, originario del norte de África, está avanzando hacia Italia, trayendo consigo una considerable cantidad de polvo suspendido en el aire y fuertes ráfagas de viento.
El avance de este fenómeno ha suscitado la alerta de la compañía de autopistas de Marruecos, que ha invitado a los automovilistas a proceder con cautela debido a las potenciales dificultades visuales y a las condiciones meteorológicas adversas que pueden comprometer la seguridad vial.

Crédito Daniele Mereu
La Calima ya se ha manifestado con fuerza en el interior de Argelia y ahora se dispone a cruzar las fronteras italianas, influyendo principalmente en las regiones centro-meridionales, así como en las islas de Cerdeña y Sicilia.
Este evento, aunque es una ocurrencia más frecuente en países como España y Portugal, comienza a ser reconocido también en nuestro país, señal de un cambio en la percepción y en la frecuencia de tales fenómenos meteorológicos. El cielo sobre Cerdeña ya ha sido oscurecido por esta masa de aire seco y polvoriento, y se prevé que el fenómeno se extenderá en breve a gran parte del territorio nacional.
Sin embargo, las regiones septentrionales de Italia deberían permanecer excluidas de este escenario debido a las condiciones meteorológicas locales, caracterizadas por lluvia, cielo cubierto y nevadas en las montañas. Este desplazamiento de la Calima hacia Italia plantea cuestiones importantes sobre la calidad del aire y sobre el impacto que fenómenos similares pueden tener en la vida cotidiana y en la salud pública.
La atención se centra, por tanto, no solo en las implicaciones inmediatas sobre el tráfico y la visibilidad, sino también en las consideraciones ambientales y sanitarias más amplias que acompañan el incremento de eventos meteorológicos extremos.






