
Primer paso
¿Ruptura estacional? Aún es pronto…
Mirando hacia el norte, sobre nuestro continente, se puede observar el inicio de una ruptura estacional con la formación de profundas zonas ciclónicas, es decir, áreas de baja presión que podrían traer mal tiempo.
Estos ciclones, moviéndose hacia el sur, podrían alcanzar la cuenca del Mediterráneo hacia finales de agosto, trayendo un notable riesgo de mal tiempo en gran parte del territorio italiano.
Las zonas afectadas
Las regiones más afectadas en esta primera fase serán las del norte de Italia, con una alta probabilidad de fenómenos fuertes, especialmente en la llanura del Po, debido al calor húmedo considerable. Estos fenómenos podrían causar daños considerables y marcarán una brusca caída de las temperaturas, después de meses de calor excepcional.
Herida estival profunda
Si este escenario se confirmara, el anticiclón africano podría sufrir una herida significativa, debilitándose y permitiendo la entrada de corrientes más inestables y perturbadas.
Esto abriría el camino a un período de mal tiempo más extenso, que podría prolongarse incluso en los primeros días de septiembre.
El fin de la pesadilla
A la luz de esto, prepárate para un cambio meteorológico de gran relevancia entre finales de agosto y principios de septiembre, con una serie de perturbaciones que podrían golpear sucesivamente el Mediterráneo y Italia, poniendo fin al verano pesado que hemos sufrido




