
Este sitio, conocido como Abric Pizarro, data de un período comprendido entre 100.000 y 65.000 años atrás, durante el Marine Isotope Stage 4 (MIS 4), y ha devuelto cientos de miles de artefactos, incluidos herramientas de piedra y huesos de animales.
La doctora Sofia Samper Carro, arqueóloga principal del estudio, ha destacado cómo los Neandertales eran altamente adaptables a su entorno, aprovechando de manera eficiente los recursos disponibles para la supervivencia.
Contrariamente a la creencia común que los describía como cazadores exclusivamente de grandes mamíferos, como caballos y rinocerontes, los nuevos datos revelan que los Neandertales también cazaban cérvidos y bisontes, integrando su dieta con presas más pequeñas como tortugas de agua dulce y conejos.
El análisis de las herramientas de piedra encontradas en el sitio de Abric Pizarro ha mostrado una sorprendente variedad en su producción, destacando una sofisticada capacidad de los Neandertales para utilizar los recursos del territorio de diferentes maneras.
Los huesos de animales hallados, que presentan signos de procesamiento, confirman además su habilidad en la carnicería, una habilidad crucial para su supervivencia.
Estos descubrimientos desafían la imagen tradicional del Homo neanderthalensis y ofrecen nuevas perspectivas sobre las estrategias que adoptaban para prosperar en condiciones ambientales difíciles, antes de la llegada del Homo sapiens a la región.
Los resultados de la investigación sugieren que los Neandertales eran mucho más versátiles y capaces de lo que se pensaba en el pasado.
La metodología de excavación utilizada en el sitio de Abric Pizarro es de vanguardia, con el uso de tecnologías avanzadas que permiten mapear en 3D cada artefacto superior a dos centímetros.
Este enfoque permite un registro extremadamente preciso del sitio, permitiendo a los arqueólogos analizar no solo los materiales encontrados, sino también comprender mejor las relaciones espaciales entre los objetos dentro del propio sitio.
El proyecto de investigación se ha realizado en colaboración con científicos de la Universitat Autònoma de Barcelona (CEPAP-UAB) y está apoyado por el Ministerio de Ciencia e Innovación español y el Departament de Cultura de la Generalitat de Catalunya.
En definitiva, estas investigaciones abren nuevas perspectivas sobre la comprensión de las dinámicas comportamentales de los Neandertales en el contexto prehistórico europeo, acercando a los estudiosos a una posible solución del misterio del declive de esta antigua especie humana, ocurrido hace unos 40.000 años.
Los descubrimientos hechos en Abric Pizarro están destinados a redefinir aún más nuestra comprensión de una de las especies más fascinantes de la prehistoria.




