
Mucho más calor
En la comparación entre los años 70-90 y los 2000, se observa una anomalía térmica del orden de los 2 grados.
Esta anomalía muestra una clara tendencia de Europa a ser influenciada por campos anticiclónicos, mientras que el Atlántico ve prevalecer campos depresionarios. Si comparamos el período 1961-1990 con las últimas décadas, notamos que la señal de anomalía positiva (indicativa de condiciones anticiclónicas) ha aumentado. Focalizando la atención en Italia, el calor veraniego ha incrementado, a la temperatura de 1500 metros, entre 1.2 °C y 1.8 °C, debido al mayor aporte del aire subtropical continental.
La expansión hacia el norte de la célula de Hadley
Otro elemento importante a considerar es la expansión hacia el norte de la Célula de Hadley, un área de alta presión subtropical a la que también pertenece el Anticiclón de las Azores.
En un mundo más cálido, esta franja anticiclónica subtropical se ha expandido, favoreciendo la expansión del promontorio norteafricano hacia el norte. Este cambio facilita la expansión hacia el norte del Alta Africana, contribuyendo al calentamiento de los veranos italianos, que hemos vivido en los últimos años.
Las conclusiones objetivas
en este artículo hemos entendido el motivo por el cual el Verano se ha vuelto mucho más insoportable. No es solo una percepción subjetiva o la queja de muchas personas, sino algo comprobado por los hechos.
Desafortunadamente, este calentamiento meteorológico es inequívoco y sobre todo irreversible, porque ya no existen las condiciones para poder volver al clima de antes. En un mundo cada vez más rico en dióxido de carbono, el efecto invernadero seguirá contribuyendo también en las próximas décadas.






