
Las islas griegas, en particular, se encuentran en una situación crítica, con reservas de agua que se agotan rápidamente.
Ante tal emergencia, algunas islas han declarado el estado de emergencia, entre ellas Sifnos en las Cícladas, Leros en el Dodecaneso, Sami en Cefalonia y algunas partes de Creta. La situación se agrava por una infraestructura inadecuada y el mantenimiento deficiente de las unidades de desalinización.
Además, los incendios, como el de junio en Serifos, han dañado aún más las redes de suministro de agua, reduciendo drásticamente las reservas de agua, que para Serifos son las más bajas de los últimos 20 años. La escasez de agua también afecta gravemente a los agricultores, que ven cómo los embalses no logran satisfacer las necesidades de riego, obligándolos a depender de pozos contaminados con agua de mar.
La situación se complica aún más con la intensa temporada turística, que ejerce una presión adicional sobre los recursos hídricos.
El aumento de las construcciones y el uso indiscriminado de piscinas han exacerbado la crisis hídrica en muchas islas. Para enfrentar esta emergencia, algunas islas han adoptado medidas proactivas.
Karpathos y Serifos han impuesto restricciones en el uso de piscinas, mientras que en Viannos, en Creta, se han establecido límites estrictos en el uso del agua para riego.
La isla de Lipsi, en el Dodecaneso, incluso ha prohibido la construcción de nuevas piscinas en el verano de 2023, promoviendo un turismo más sostenible.
Mientras tanto, la isla norteña de Thassos está invirtiendo en una planta de desalinización para hacer potable el agua de mar.
Además, en áreas donde se ha declarado el estado de emergencia, se han acelerado los procesos para el traslado de agua, la mejora del suministro y el acceso a fondos gubernamentales.
En Creta se prevén tres nuevos pozos, mientras que la marina ha transportado agua a Leros.
Estas acciones demuestran un compromiso creciente hacia la gestión sostenible de los recursos hídricos, esencial para enfrentar los efectos combinados del cambio climático y el aumento de la demanda de agua.





