
Sí, exactamente, nuestros recuerdos están ahora ofuscados por esta “nueva normalidad”, por la era del calentamiento global o si prefieren por la era de la extremización meteorológica y climática. Porque digámoslo, la extremización también está afectando al Mediterráneo y lo está haciendo de manera pesada.
Obvio, la memoria de la que hablamos no es la de los más jóvenes sino la de quienes como nosotros tienen unos cuantos años a sus espaldas.
De quienes como nosotros han vivido la era del Anticiclón de las Azores, del amable y envidiable Verano Mediterráneo. Entonces, precisamente, transmitir este recuerdo a los más jóvenes creemos que es un ejercicio además de fundamental también de estilo. ¿Saben por qué? Porque teniendo conocimiento del pasado se puede entender qué es el presente y qué podría ser el futuro. Decir a quienes no lo saben que en otro tiempo las temperaturas máximas veraniegas “normales” raramente superaban los 33-34°C significa hacer entender cuánto la actualidad está fuera de escala.
Significa hacer entender que sí, el calentamiento global está jugando un papel esencial en el comportamiento de las cuatro estaciones. Porque el discurso no se refiere solo al Verano, no.
También se refiere a la Primavera, el Invierno, el Otoño.
Ahora parece normal que el Invierno ya no exista, que ya no llueva como antes y cuando llueve, llueve mal, parece que se ha vuelto normal el calor atroz africano.
En cambio, de normal no hay nada, o quizás es la “nueva normalidad” la que cuesta aceptar. Quizás realmente ha llegado el momento de aceptarlo, también porque continuando por este camino los cambios serán profundos además de definitivos. ¿Irá siempre a peor? Eso no lo sabemos, lo que sabemos es que el clima de hoy no es el de hace 20 años.
Lo que sabemos es que la normalidad meteorológica y climática de antaño ha sido barrida por los recuerdos.
Nuestros y no solo…






